martes, 6 de diciembre de 2016

Novedad: 'Aprender a interpretar a un niño'

Aprender a interpretar a un niño
Fernando Alberca
Toromítico




“Nadie puede saber si alguien es feliz o infeliz si sólo lo dice. De ahí que requiramos todos los padres, docentes y cualquier persona que quiera a otra, conocer qué pasa de verdad en el mundo interior de quienes queremos para estar a la altura de su petición muda de ayuda.”

Este es el objetivo de este libro de Fernando Alberca, quien nos pone al alcance una herramienta analítica de gran valor para Aprender a interpretar a un niño (Toromítico) y saber, a través de sus dibujos, gestos, sueños, escritos, gustos y juegos lo que le pasa, lo que piensa y siente, y lo que es o puede llegar a ser.

Basta saber interpretar cuanto hace un niño y conocer los arquetipos universales que se encuentran ocultos en ellos para averiguar lo que nos quieren decir y lo que piensan de nosotros y de su entorno. Con esta información podremos adivinar cómo es y cómo está en todo momento, con el fin de ayudarle, compensar alguna carencia, corregir o confirmar alguna sospecha y demostrarle hasta qué punto es querido.

Y para ello, nada mejor que recurrir a los análisis que hace de los dibujos de los niños el autor para saber que, por ejemplo, cuando un infante pinta a su madre con tacones nos está diciendo que es agresiva con él; o a la interpretación que realiza de los gestos para conocer que si se toca la nariz reiteradamente al hablar está mintiendo; o al estudio grafológico que incluye en el libro para averiguar que cuando un niño comienza a escribir utilizando una sangría es respetuoso sociable y ordenado.   

Se trata de una publicación que  pretende decirle a los padres y profesores que los niños tienen muchas formas de comunicarse, a parte de la oral, y que compartiendo sus códigos podrán llegar a conocerlos mejor y, así, a hacerlos más felices.

Fernando Alberca es Profesor Titular de la Universidad de Córdoba (España) y Licenciado en Filosofía y Letras, Máster en Neuropsicología y Educación, por la Universidad Internacional de La Rioja; Máster en Asesoramiento Educativo Familiar, y Máster en Dirección de Centros Educativos, por la Universidad Complutense de Madrid-CUV.

martes, 8 de noviembre de 2016

Opinión: Poli y Tifón

Poli y Tifón
Ada Bell
Toromítico

Este libro lo tenía en la despensa hace muuuuchos meses. Por una cosa o por otra siempre se quedaba cerradito, en su estantería, y eso que me llamó desde el principio. Tonto de mí, iba seleccionando otros títulos que otras editoriales me habían hecho llegar. Lo sé, no tengo perdón, y eso que esa decisión iba en mi contra (entenderé que Toromítico no vuelva a enviarme otros libros para reseñar). No hay justificación alguna: bueno si... me entraba sueño, que no pereza... (Ya lo entenderéis).


Según reza la sinopsis en su contraportada:


a llave a un nuevo mundo hasta ahora inaccesible está a punto de girar. Duendes repartesueños, elfos, hadas, malvadas brugantes (brujas gigantes), niños valientes, aventura, misterio, risas y mucho más se reúnen en esta apasionante aventura. Une tu destino al de tres niños que pueden cambiar para siempre el mundo tal y como lo conocemos. 

Un error de dos pequeños duendes repartesueños hace que tres niños se infiltren en el universo de los sueños. Drágora, la malvada brugante creadora y señora de las pesadillas, no perderá la oportunidad que lleva años esperando para destruir lo bello y puro del mundo. Sin embargo, no cuenta con algo. Los niños traen siempre sorpresas. Grandes sorpresas.
Poli y Tifón es la nueva saga infantil de Ada Bell, que promueve valores clásicos y universales -la solidaridad, el amor entre hermanos, la amistad, el valor…- a la vez que transporta a un apasionante mundo lleno de magia que atrapará por igual a niños y a niñas.

¿Y qué dicen de ella?

"El cuento de hadas que el siglo XXI necesitaba" - Poli Charcaverde
"Mejor que una tableta de chocolate a la naranja" - Tifón Pulgoso
"Toda la magia de nuestro mundo recreada de forma magistral" - Reina Gada

Lo mejor

Lo interactivo de la propuesta. La lectura de este título se complementa con un toque muy mágico: un marcapáginas esoecial. Este 'punto de libro virtual' es el que contiene el final de las historias de dos capítulos, para ello los lectores tendrán que localizarlos e indicar el número de páginas inacabadas. Encontrarás ésta y muchas más información en la fanpage oficial de Facebook. 

Otro punto a destacar son las ilustraciones en blanco y negro que encontrarás en su interior. Ana López Caro desliza su pluma de manera increíble para acompañar este texto. Recuerdan a dibujos infantiles clásicos, pero con un toque moderno, que adapta una historia con un esquema clásico (buenos/malos, oscuros/claros y moraleja) de una manera elegante y acertada. Toda una apuesta segura. 


Lo no tan bueno

Quizás parte de lo que me echaba para atrás era lo 'supuesto evidente' de su trama: sueños y niños, brujas y duendes. En eso, es cierto, no sorprende en demasía... pero ¿quién lo necesita ante una buena historia? Y ésta lo es. 

miércoles, 19 de octubre de 2016

Opinión: Marcelín

Marcelín
Sempé
Blackie Books


Hoy la despensa se tiñe de rojo... un tinte que nos mancha de valores vinculados con la amistad y con nos devuelve a la cruda realidad mediante un estornudo.
Me explico, seguro que conocéis las ilustraciones de 'El pequeño Nicolás' (y no me refiero a Fran Nicolás) si no a las magníficas ilustraciones de Sempé. Pues resulta que este mismo artista es el autor e ilustrador de la historia que os traigo hoy: Marcelín.

Marcelín es un niño como cualquier otro, pero padece una curiosa molestia: se sonroja sin ningún motivo. Y no sabe por qué. Un buen día conoce a Renato (en catalán este personaje recibe el nombre de Arnau, que no es la traducción del de castellano), que también tiene una curiosa molestia: estornuda sin ninguna razón. Y no sabe por qué. Es amistad a primera vista. Entre sonrojos y estornudos, se hacen inseparables. Pero un día la familia de Renato se muda… La prosa y el lápiz del maestro Sempé se unen en este delicioso y delicado himno a la amistad.

Los amigos de Boolino me han premiado con una pequeña historia que, en realidad, es muy grande. Las simples líneas de las ilustraciones de la pluma de Sempé se vuelven odas a la amistad, están vivas, se mueven en cada página que devoras con rapidez pero que a la vez sientes que has de seguir observando. Esos dibujos te atrapan por lo que ves pero, mucho más, también por lo que sientes. Por lo que te hacen sentir. 

Digna obra de una editorial que cuida todos los detalles, Blackie Books

Lo mejor

Las ilustraciones. Lo segundo mejor (que no menos importante) es la historia. La editorial nos trae una edición de tapa dura en la que el rojo es el color que domina (como no). La portada es magnífica y nos adelanta que la amistad, la verdadera, pervive en el tiempo. La diferencia que nos hace amigos, la aceptación del otro tal y como es. Con el libro nos aceptamos a nosotros (los que somos adultos) como niños,  en un viaje por 126 páginas repleto de valores que nos manchan de tinta (sin rodeos). 

Lo no tan bueno



Que las 126 se hacen cortas... Quizás la traducción al catalán (como a cualquier otro idioma) no refleja la autenticidad de la obra original. Pero Isabel Obiols (la traductora) da en el clavo con la esencia. 

Puedes encontrar el libro en Boolino

miércoles, 28 de septiembre de 2016

Fotocuento: Elefante

Con sus patas de jirafa/avestruz Elefante iba paseando por un jardín lleno de siemprevivas. Ese típico olor que desprenden las plantas que siempre están vivas inundaba la trompa de Elefante de tal manera que se sumía en un estado de relajación profunda. Igual que la niña que levantó la piel del mar y vio lo pequeña que era en la inmensidad del oceáno, Elefante se dió cuenta de su pequeñez en un mundo surrealista (señorial, campestre, culto y alocado) y para colmo se ve obligado a estar paseando sin rumbo definido por los siglos de los siglos. 

miércoles, 7 de septiembre de 2016

Opinión: "Carta al mundo y otros poemas"

"Carta al mundo y otros poemas"

Emily Dickinson
Isabelle Arsenault
María Negroni

Libros del Zorro Rojo

Es posible que la osadía del título sea un anticipo del juego de contrarios que se incluye en el resto de la publicación que hoy nos ocupa.

Carta al mundo, a algo tan extenso y amplio como un mundo... y a la vez tan interior y personal como el sello de la propia Emily Dickinson. Seguro que los amantes de la escritora ya conocen el fondo digitalizado de sus obras en el Archivo de Emily Dickinson, un fondo con manuscritos escaneados donde podemos ver ese universo personal, ese mundo de autora. Esa apariencia tímida que araña el alma puede ser observado por quien quiera desde cualquier lugar. Otro juego de fríos y calientes, blancos y rojos, azules y negros, de palabras toscas y elegantes, de dibujos cuidados pero brutos en esencia.

Esta edición incluye 7 de los más de 1.800 poemas que Dickinson escribió. Es curioso que en vida no publicara la mayoría de estos... esa supuesta timidez se refleja, obviamente, en las letras de su prosa que dedica a temas como la muerte, la inmortalidad y el amor imposible.

Lo mejor

La edición es la elegancia de un papel cuidado que nos transmite más a cada lectura. Libros del Zorro Rojo lo ha bordado a mano, a fuego lento, cuidando todos los detalles posibles... desde un inicio con transparencias a unas cuidadas notas de las tres mujeres protagonistas del libro: Emily Dickinson (autora), Isabelle Arsenault (ilustradora) y María Negroni (traductora). Tres universos femeninos de diferentes épocas que se unen para dar como fruto final una maravilla de libro de poemas. 



Lo no tan bueno

Es cierto que las traducciones hacen que se pierda parte de la esencia que el autor original quiere transmitir; pero Negroni hace un trabajo más que notable. Igualmente tenemos los poemas en inglés al final del libro.









miércoles, 31 de agosto de 2016

Opinión: El año que el mundo se vino abajo

El año que el mundo se vino abajo
Clare Furniss
Salamandra

Cuando a uno le proponen hacer una reseña de un libro con este título sabe que no va a ser fácil. Por un lado y, obviamente, por la temática y por otro debido a los 'clichés' y estereotipos que erróneamente uno tiene prefijados.

Sí, hablo de prejuicios que uno tiene hacia novelas mal llamadas 'de chicas', 'ñoñas' o tremendistas. Era mi caso, he de admitir que poco a poco voy aparcando esa tontería de poner etiquetas (y menos a novelas), por mi bien y por el bien de quien me está leyendo. ¡Ya vale con tachar una novela de rosa, azul, verde o amarilla! La lectura, como tantas cosas en el mundo, debería ser libre y, eso sí, interpretada por el lector según le llegue al alma, al corazón y/o al cerebro... y a esos tres 'elementos' te llega 'El año que el mundo se vino abajo' de Clare Furniss

La colección blue de Salamandra edita esta novela que se devora en su lectura. Ágil y tierna, sagaz y divertida por partes iguales. Cuando este verano he paseado por algunas de las principales librerías de Barcelona la he visto como destacada, y no es para menos, tiene todos los puntos para ser súperventas de la literatura juvenil (es cierto, aquí he vuelto a encasillar al libro, obviamente no es solo para jóvenes -yo cada vez lo soy menos-, pero me gusta destacar lo de joven por la importancia de la edad de la protagonista, Pearl, quien pierde a su madre y se le viene el mundo abajo).

Según destaca la propia editorial en su contraportada:
A sus dieciséis años, perder a su madre es lo más espantoso que le ha tocado vivir a Pearl, un golpe brutal, inesperado, que sacude los cimientos de su vida. El dolor es tan insoportable que no puede evitar canalizarlo hacia su hermana recién nacida, a quien echa la culpa de la tragedia y no podrá perdonar jamás. Y ahora nadie, ni su padre, ni su abuela, ni su mejor amiga ni desde luego su hermanita conseguirán echar abajo el muro defensivo que ha erigido a su alrededor. Pero ¿y si la madre de Pearl no hubiera desaparecido del todo? ¿Y si siguiera, en cierta forma, presente? El mundo puede dar un vuelco en cualquier momento y, cuando eso ocurre, lo más importante es encontrar algo a lo que aferrarse...

Buena edición, buena fotografía para ilustrar la portada, buena tipografía que combina los cálidos amarillos, 250 páginas que se leen del tirón. 


Durante un año la joven Pearl narra, mes tras mes (o capítulo tras capítulo, que aquí es lo mismo), en primera persona, su proceso de adaptación a la nueva realidad, su drama interno, sin obviar episodios más divertidos con toques de humor.
Lo mejor

Como se afronta la temática. Tras un suceso dramático nos inunda la tristeza, la desesperación, la rabia, el no poder/querer aceptar la pérdida de alguien querido. Con el libro aprendemos a ver la realidad, a asimilar la verdad. Como dijo Serrat 'nunca es triste la verdad, lo que no tiene es remedio'. Es así, ante algo que no puedes cambiar, ¿cómo reaccionas?. Conectas con el personaje protagonista, la entiendes (aunque al principio cueste, ya que sus reacciones pueden chocar), te pones en su lugar, comprendes sus reacciones... eso destaca muy positivamente en el conjunto de la novela. 

Lo no tan bueno

Pues aunque suene contradictorio lo 'no tan bueno' de la novela también es Pearl, su protagonista. Me explico: en ciertos momentos ella se toma tal libertaf de acción que da rabia. Justifica sus comportamientos con la muerte de su madre sin sopesar las consecuencias que éstos pueden tener. 


Puedes adquirir el libro en Boolino

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